viernes, 13 de noviembre de 2009

LOS INDIVIDUOS RESPETAN LAS REGLAS POR TEMOR AL CASTIGO

En este nivel, sólo el castigo motiva a las personas a respetar la Ley. Por ello, los policías deben tener una presencia constante y enérgica. Para obedecer la Ley en este nivel, los individuos deben percibir que es muy probable que sean atrapados si llegan a cometer un delito. Por lo general, estos individuos le temen a la Policía y es poco probable que estén dispuestos a cooperar con los policías. Si todos los miembros de una sociedad se limitan a respetar la Ley por temor al castigo, la seguridad pública requerirá de un policía en cada esquina.

Asimismo, es posible que los policías respeten la Ley por temor al castigo. Un policía puede temer ser degradado, perder su empleo o incluso ser arrestado. Si muchos policías se encuentran en este nivel del razonamiento legal, existe un gran problema. Para este caso, no sólo se necesitaría un policía en cada esquina para vigilar a la ciudadanía, sino que también se requeriría una institución de policía especial para vigilar a los mismos policías.

LOS INDIVIDUOS RESPETAN LAS REGLAS PORQUE BUSCAN SER ACEPTADOS POR LOS OTROS

En este nivel de razonamiento, los individuos saben que, aunque los policías no los atrapen quebrantando la ley, los demás ciudadanos los menospreciarán. Por ello, un individuo puede respetar la Ley, pues no desea ser rechazado por su familia, compañeros y vecinos que se mantienen dentro de la Ley. Los policías sólo pueden esperar un apoyo mínimo por parte de estos individuos. Además, es importante señalar que las personas no respetarán la ley en este nivel a menos que la sociedad cuente con normas formales sólidas para promover un comportamiento que esté de acuerdo con la Ley.

También, es posible que un policía respete la Ley sólo porque sus compañeros en la institución o los ciudadanos así lo esperan. En este nivel del razonamiento legal, los policías también resultan un problema. Si no existe una cultura sólida que avale un comportamiento dentro de la Ley en la institución de policía o en la sociedad, no existirá una gran presión para que la Ley se respete. En el momento en que sea aceptado hacer algo incorrecto, el comportamiento ilícito pronto se convertirá en una norma formal.

LOS INDIVIDUOS RESPETAN LAS REGLAS PORQUE ESTÁN CONVENCIDOS DE QUE, A LARGO PLAZO, SE BENEFICIARÁN CON UNA SOCIEDAD REGULADA POR EL ESTADO DE DERECHO

En este nivel, una persona respeta la Ley porque reconoce que estará mejor si todos lo hacen. Por ejemplo, si la mayoría de las personas respeta las leyes de tránsito, manejar un automóvil será más seguro. Si los robos son poco frecuentes, el comercio no tendrá que invertir fuertes sumas de dinero en seguridad privada. Los individuos que razonan de esta manera, no piensan en quebrantar la Ley porque saben que está mal. Los policías pueden esperar que este tipo de personas colaboren con ellos.

Los policías que hacen cumplir la Ley por convicción son los que podrán realizar su trabajo con éxito en beneficio de su institución y de los ciudadanos a los que sirve.

En el tercer nivel de la pirámide, las personas reconocen su responsabilidad individual para ayudar al construir una sociedad con un estado de derecho. Cuando estos individuos son mayoría, pueden presionar a los ciudadanos que se encuentran en el segundo nivel del razonamiento legal, y los policías pueden enfocar sus esfuerzos en quienes se encuentran en el primer nivel del razonamiento legal. Así, los policías serán más eficientes si pueden ayudar a los ciudadanos y a sus compañeros de la institución a subir en la pirámide del razonamiento legal.

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